"Siempre es un alivio que mis personajes puedan darse el lujo de enloquecer por mí"
(Javier Miranda-Luque)
(VAN GOGH INTERVENIDO ES UNA IMAGEN DE KNIGHT POTTER)
"Debemos reconsiderarlo todo. El tedio opera prodigios" (Cioran)
Esta cibernovela se encuentra participando en 2008 CULTURAS, peculiar net-convocatoria plurimediática, auspiciada por el Ministerio de Cultura de España. Se trata de una vasta exposición virtual a la que se puede acceder pulsando AQUÍ. ©MALDITA WEB es la pieza número 741.

jueves, 4 de octubre de 2007

CAPÍTULO 2

Chacón y la hondureña

-Henry dice: Rosa, espinosa, respóndeme, mira que en el espejo mágico del messenger te veo conectada. Anda, rózame con tus petalos sonrojados, Róooosssssaaaaaaaaaaaaaa ¡!

-Rosa dice: Ya estoy aquí, qué urgido eres !

-Henry dice: Qué hacías?

-Rosa dice: Pretendes saberlo todo?

-Henry dice: Como el bloguero omnisciente que soy!!

-Rosa dice: ¿cómo el dios apocado que odia a sus personajes o como el energúmeno marido que desesperó a su esposita hasta hacerla renunciar, en vida y pleno uso de razón, al sagrado vínculo del matrimonio? Estaba cagando

-Henry dice: La cagaste, Burt Lancaster. Fó, carajo, lávate las manos y cierra la puerta del baño.

-Rosa dice: Burdo.

-Henry dice: Mira quien habla! Oye, Rosita, volvamos a lo del otro día, lo de internet, el engaño, la culpa, el juego y la ficción. Me dejaste intrigado. Dándole vueltas a la idea.

-Rosa dice: Qué repetitivo

-Henry dice: ¿monotemático?

-Rosa dice: Matemos el tema, para que puedas dar cristiana sepultura a tu cadáver, que ya tiene rigor mortis y comienza a oler mal.

-Henry dice: Tú todavía sostienes que todo el mundo se mete en internet sabiendo que es un engaño y que la gente no es quien dice ser y que esto no le afecta ni le importa a nadie, porque estamos jugando disfrazados?

-Rosa dice: Debe haber gente que se cree todo lo que le dicen, en persona, por carta, la red, la radio, la prensa o la televisión y son los estafados de siempre. Pero hay gente que no y entra y juega y se divierte y conversa y se desconecta y vuelve a su vida de todos los días (aburrida, interesante, miserable), sin consecuencias, sin daños, sin manchas en el inconsciente.

-Henry dice: Y nadie, por ejemplo, se enamora en internet?

-Rosa dice: Yo no creo.

-Henry dice: Tás segura?

-Rosa dice: Pero quién puede ser tan tonto para enamorarse en la red?

-Henry dice: No sé. No conoces a nadie a quien le haya pasado?

-Rosa dice: No. He escuchado cosas que le han pasado a los amigos de un amigo que dice conocer a un tipo que un día fue feliz.

-Henry dice: Ajá, Serrat, y qué más?

-Rosa dice: No, que no. Que no conozco personalmente a nadie que se haya enamorado en la red. Que siempre se escuchan historias, pero quienes te las cuentan tampoco conocen a los protagonistas de esos cuentos en carne y hueso. Son puras referencias. Además, a mí me daría mucha pena reconocer, por ejemplo, que conozco gente por internet. Imagínate entonces decir que me he enamorado de alguien a través de la web y que no lo he tenido frente a frente jamás de los jamases.

-Henry dice: No me has mandado tu foto.

-Rosa dice: Cuando arregle el escáner, mira que yo no tengo cámara digital. Y la tuya?

-Henry dice: Las damas primero. Dependiendo de la calidad de tu foto, yo trataré de enviarte una mejor, más nítida, full color, con mayor definición.

-Rosa dice: ¿Cómo logras que yo te cuente mis cosas?

-Henry dice: Qué? Me perdí de algo¿

-Rosa dice: Que no sé como haces para obligarme a decirte que sí, Henry, que yo, una vez, me enamoré a través de la red.

-Henry dice: No me jodas, Ros-ah, tampoco es para que me sigas la corriente.

-Rosa dice: No querías confesiones, intimidades? Ahí tienes.

-Henry dice: Dímelo todo. Ya no te puedes parar. Y dejarme con las ganas.

-Rosa dice: Ganas morbosas, curiosidad de gato pavoso.

-Henry dice: Ya te puedes venir a Venezuela.

-Rosa dice: Olvídalo, estoy en paro.

-Henry dice: Y la pensión de desempleo no te alcanza?

-Rosa dice: No para cruzar el océano. Llego a Lisboa y con suerte.

-Henry dice: Pues te compras un CD de Madredeus. No te hagas la pendeja y cuéntame.

-Rosa dice: Pendeja es gilipollas?

-Henry dice: Más suave y con cariño. Cuéntame.

-Rosa dice: Ay, Henry, qué vergüenza, por eso no te mando mi foto. Menos mal que no puedes verme, ni oirme.

-Henry dice: Escríbelo, pues, suéltalo.

-Rosa dice: Nada. Que yo me enamoré en la red hace tiempo y fue una decepción, una estafa, un engaño, un globo desinflado, un blof.

-Henry dice: Pero te quitó dinero?

-Rosa dice: Me robó tiempo, emociones, intimidad, lágrimas y al final, cuando se aburrió de mí, en vez de dejarlo así y desaparecerse, como tú dices que haces sintiéndote culpable, pues me insultó y me dijo que yo era una gandul, una imbécil que me creía cualquier cosa, una cursi ridiculísima y que gente como yo no debía meterse en la red para abarrotarla con mis tonterías.

-Henry dice: Vale, lo siento. Insistí en el tema porque unos amigos míos juran y perjuran que una conocida de ellos conoció a su novio en internet y ahí están juntos, agarraditos de manos, y aparentemente les va bien.

-Rosa dice: Ojalá.

-Henry dice: Un habitué de la tasca que frecuento viajó a Panamá a conocer personalmente a una chica, pero el asunto no funcionó, hubo sexo pero no química.

-Rosa dice: Bien por las vacaciones panameñas. Tu colega saludó a Noriega?

-Henry dice: Al Manuel Antonio no lo dejan salir de gringolandia. Ah, Rosilla, y déjame que te cuente de Chacón, uno de los diseñadores gráficos de la televisora, que un día se apareció en la oficina con una hondureña fatal. No sé si allá in Spain han visto alguna vez “El Chavo”, un programa cómico mexicano, el propio astracán, donde había un personaje llamado “la chilindrina” que era una adulta personificando a una niña fea, pecosa, con lentes y colitas en el pelo, un verdadero adefesio y justo así era este hallazgo de internet que el tal Chacón nos presentaba con orgullo a todos, incluidos compañeros de trabajo con quienes usualmente no tenía ningún trato.

-Rosa dice: Conozco a la chilindrina y me quedo con Rossy de Palma, sabes, la chica Almodóvar que formaba parte de un colectivo artístico llamado “peor imposible”

-Henry dice: Me encanta Rossy de Palma, parece salida de un cuadro de Picasso. He tenido sueños eróticos con ella, recorriendo sus filosos perfiles con mi sexo.

-Rosa dice: Tarde o temprano, todos terminan mostrando su lado pervertido y sus fetiches, aunque jamás me imaginé que Rossy despertaría fantasías sexuales en nadie. Me alegro por ella. Es bueno saberlo. ¿Y a ti te gusta hacerlo vestido de grande liga y que tu chica grite home run cuando se corre? Lo digo porque el Manu me pide cantar los goles que anota en mi portería...

-Henry dice: Portera puñetera, el deporte da para todo y sí, ahora quiero que me visualices usando mi gorra de los Leones del Caracas y a mis fanáticas sobándome el bate.

-Rosa dice: Gracias por las fabulas, Esopo, pero no renuncio todavía a la morriña que me produjo mi decepción ¿romántica?

-Henry dice: Te has dado cuenta de cómo hemos intercambiando nuestros roles?

-Rosa dice: No te dije yo que esto es un juego de roles?

-Henry dice: Y ahora el duro soy yo, el Clint Eastwood de la web.

-Rosa dice: Sí, mientras yo, tu Rose of Spain, el peñón de Gibraltar, se desmorona ante tus ojos.

-Henry dice: Para nada! Tú no te me derrumbas, tú creces, además de que me has hecho sentir muy bien.

-Rosa dice: Cuánto? Súbeme el ánimo.

-Henry dice: Tanto y cuanto que hasta Harry está moviendo la cola. Y tú sabes lo que eso significa.

-Rosa dice: De qué raza es Harry?

-Henry dice: Cuidado, Rosa, que no se entere Harry que estamos hablando de razas, mira que él es mestizo y muy sensible ante estos temas.

-Rosa dice: ¿Tú te pareces a él o él a ti?

-Henry dice: ¿Por lo mestizo, lo cacri, lo calé?

-Rosa dice: Qué no! Responde sin hacerte el ofendido, mi aborigen sin taparrabos.

-Henry dice: Agárrame la liana, tú, Jane, yo, Tarzán, Aquí ver a Harry, pero dónde estar chíta, la sinverguenza monanga vietnamita?

-Rosa dice: Anda, respóndele a tu principesa, que a ella le interesa.

-Henry dice: Tus juegos de palabras me erectan.

-Rosa dice: Ay, qué rico. Respóndeme, criollito, pequeño veneciano.

-Henry dice: Con la polla en tu huequito, por delante o por el ano.

-Rosa dice: Ah, no.

-Henry dice: No cuestiono tus preferencias. Penetremos, pues, el ano.

-Rosa dice: Ya! Basta!

-Henry dice: Ya. Yo y mi perro, mi perro y yo somos muy distintos. Yo soy de alta alcurnia, de la realeza imperial. Y él es un mestizo, hijo de una perra que lo abandonó al nacer y semental desconocido.

-Rosa dice: ¿Qué dices? Si ignoras la magnitud, el tallo, las ramas, las raíces, de tu árbol genealógico, mucho menos vas a tener escudo heráldico o corona o cetro.

-Henry dice: Cetro tengo. Quieres verlo?

-Rosa dice: Un día de estos.

-Henry dice: Y tu me muestras tu corona.

-Rosa dice: Y las joyas de la reina.

-Henry dice: Te he devuelto la sonrisa robada por mi audacia e impertinencia?

-Rosa dice: Sí, gracias.

-Henry dice: Bien merecida que te tienes la sonrisa, Rosa. Créeme. Nunca he chateado tanto, ni tan seguido, con nadie. Hasta he abandonado la escritura por ti.

-Rosa dice: Anda, me despido, vuelve a escribir y mándame tus narraciones por e-mail. Y no me contactes hasta que lo hagas.

2 comentarios:

Andreu dijo...

Mi cuñada conoció a su actual esposo en un chat room. Así que no es nada extraordinario.

©Javier Miranda-Luque dijo...

Andreu: internet està imponiendo (en gerundio) una nueva forma de estar juntos (y no es un slogan, aunque suene como tal).

©MALDITA WEB

Internet se ha convertido en la vanguardia más salvaje de interacción humana. Y es que el ciberespacio genera una nueva forma de estar juntos, burlando todas las fronteras de sexo, edad, profesión y ubicación geográfica. ¿Ficción, autoengaño, juego de roles, suplantación de personalidad? En su propia modalidad, la red entreteje su maraña en torno a la soledad y pasiones del individuo seducido por una tecnología que se instaló entre nosotros para quedarse. Con su cuerpo de múltiples opciones, personalizadas según las preferencias de cada usuario, ©MALDITA WEB prodiga placer digital, orgiástico, anónimo e instantáneo. “¿Dios existe en red?”, se pregunta uno de los personajes de esta cibernovela que se asoma con impudicia a los e-mails y salones de chateo, desnudando a los internautas. No en vano, la web es el escenario donde se viene escribiendo este jardín de las delicias obscenamente contemporáneo.